Corme ya cuenta oficialmente con su Ángel protector, nombre que recibe la escultura inaugurada ayer, en un emotivo acto al que acudieron unas treinta personas, entre ellas artistas de prestigio como Keith Boyd o Ánxeles Penas; autoridades, vecinos, turistas y algún que otro curioso. Todo fue un baño de elogios hacia la labor de la Cruz Roja, a la que está dedicada la obra, y hacia la Fundación Torre-Pujales, la promotora.
Su presidenta, Cristina Torre Cervigón, fue la encargada de abrir el acto, y aprovechó para señalar, «con mucho orgullo», que se trata del único monumento que existe en España que reconoce la labor humanitaria que realiza la Cruz Roja.Hay, no obstante, otros trabajos ideados para voluntarios destacados, como una figura situada en el centro de la fachada del Hospital de la Cruz Roja, en Madrid, que está dedicada a la duquesa de la Victoria, una enfermera con un papel fundamental en el desarrollo de la institución y que tiene, además, una figura en su ciudad natal, Cádiz.
En la inauguración intervinieron también Óscar Rey Calo, teniente alcalde de Ponteceso; Lino Sexto Bermúdez, representante de la Consellería do Medio Rural e do Mar, y Perfecto Vázquez Lema, diputado provincial, quienes agradecieron a la fundación la labor artística que desarrolla en la Costa da Morte, así como el gran trabajo de Cruz Roja, que colabora «incansablemente» con la sociedad.
Sexto, por cercanía, hizo especial hincapié en la colaboración con el rescate de marineros, y Óscar Rey recordó que siempre están ahí con sus numerosas campañas solidarias, como el banco de alimentos.
Carmen Colmeiro, presidenta de la Cruz Roja en Galicia, recordó que el trabajo que realiza la entidad es gracias a los voluntarios que colaboran de forma altruista. También reconoció que es gratificante que personas tan diferentes se unan para rendir homenaje a la Cruz Roja con el Ángel Protector, que, además, se convierte en una pieza más del turismo cultural en Corme.
Alguno de los asistentes calificó la escultura como «un elemento decorativo muy bonito», y añadió que el puerto de Corme «es el lugar adecuado para saludar a los visitantes», como pretende la obra de Carlota Cuesta. Pero el arte, sucede siempre, provoca todo tipo de reacciones. Otras vecinas, que consideran la pieza «modernista», declararon no comprender su función, pero «es un reclamo turístico», matizaron.
La jornada acabó con la interpretación del Himno Galego, y autoridades y artistas fotografiándose a los pies del Ángel protector. Posteriormente se dirigieron hacia el Museo de Arte Contemporáneo, donde disfrutaron de una visita guiada, y de lo más amena, por las diferentes estancias. Durante el recorrido se explicó que algunas de las creaciones expuestas en Corme incluso tienen réplicas en ferias internacionales.